El profesor Nelson Roquel y el joven bailarín Marcos Castillo visitaron Toay Noticias Magazine para contar el presente del Ballet Huella Pampa, un proyecto de danza folklórica que continúa creciendo en la ciudad, suma integrantes de diferentes edades y busca seguir generando oportunidades para presentarse y viajar.
Durante la entrevista, Roquel destacó el crecimiento que tuvo el espacio durante el último año y señaló que actualmente cuentan con cerca de 30 bailarines. “Estamos contentos por todos los alumnos que se han integrado hace poquito”, expresó.
Las clases se desarrollan los lunes, miércoles y viernes en el Centro de Jubilados y están destinadas a diferentes edades. La propuesta incluye desde niños y jóvenes hasta adultos, con formación en danza tradicional y estilizada.
“Enseñamos todo lo que es danza tradicional y estilizada. Lo tradicional es lo básico del folklore y lo estilizado ya tiene más movimiento, más técnica”, explicó el profesor.
Huella Pampa comenzó su camino hace aproximadamente un año y fue creciendo a partir de una propuesta vinculada directamente con el amor por la danza. Con el paso de los meses comenzaron a incorporarse vecinos y vecinas de distintas edades hasta alcanzar actualmente alrededor de 30 integrantes.
Roquel cuenta con una extensa trayectoria ligada al folklore. Durante la charla recordó que comenzó a bailar desde muy chico, aproximadamente a los nueve años, y que a lo largo de los años participó de diferentes encuentros y presentaciones, incluso fuera de Toay.
Uno de los alumnos que integra esta nueva generación es Marcos Castillo, de 16 años, quien destacó especialmente el acompañamiento dentro del grupo y el trabajo de su profesor. “Nos tocó un profe excelente”, afirmó durante su paso por Toay Noticias Magazine.
Marcos explicó además que comparte el espacio con bailarines de distintas edades. “Yo estoy como en el medio, porque hay más chiquitos y también más grandes”, contó. La danza también forma parte de su entorno familiar, ya que dos de sus hermanos participan de la propuesta.
Además de las clases y presentaciones, Huella Pampa trabaja para afrontar los importantes costos que implica sostener la actividad. Botas, sombreros, telas, confección de vestuario y viajes forman parte de los gastos que debe afrontar el grupo.
Para reunir fondos pusieron en marcha una rifa por una bicicleta rodado 29, con un valor de $5.000 por número. Lo recaudado será destinado principalmente a indumentaria y futuros traslados.
“La rifa se está haciendo para juntar fondos, para lo que es indumentaria, sombreros y para poder viajar”, explicaron durante la entrevista. Roquel también remarcó que los elementos necesarios para bailar representan una inversión considerable: las botas, los sombreros, las telas y el trabajo de confección forman parte de los principales costos.
Huella Pampa también anunció una nueva presentación para este domingo, con dos funciones previstas a las 17 y a las 19. La entrada tendrá un valor de $10.000 y durante la jornada estará disponible la rifa de la bicicleta.
Desde el grupo invitaron a quienes quieran acercarse y comenzar a bailar. La propuesta está abierta a partir de los seis años y apunta a continuar incorporando nuevos integrantes.
Con cerca de 30 bailarines y un proyecto que lleva aproximadamente un año de crecimiento, Huella Pampa continúa fortaleciendo su presencia en Toay, apostando a la formación, al encuentro entre generaciones y a llevar el folklore local a diferentes escenarios.